la poda de los arboles y arbustos frutales
VAMOS A APRENDER A PODAR ALGUNOS ARBOLES:
La poda consiste en aclarar el árbol para que llegue suficiente luz a la copa. Si las ramas principales llegan a ser demasiado largas, se pueden podar donde haya una rama pequeña que crezca hacia fuera. Doblando hacia fuera las ramas inferiores se estimula la fertilidad y se frena el crecimiento: se hace en primavera, cuando las ramas son todavía tiernas y flexibles. Suele ser suficiente si lo hace en una sola época de crecimiento. Los mejores meses para podar el manzano son diciembre y marzo.
PERALES
Los perales crecen mucho por naturaleza. Si no se poda, el peral se convierte en un árbol alto y estrecho, porque la rama principal tiene una fuerza vegetativa mucho mayor que las ramas laterales. Si queremos un peral con una copa ancha, hace falta doblar las ramas hacia fuera. Esto se hace en los primeros años después de la plantación, antes de la floración. Los chupones (brotes verticales) se podan en invierno.
CIRUELOS
Los ciruelos apenas necesitan ser podados. Lo que se hace en realidad es aclararlos. Las ramas demasiado largas se cortan en su totalidad, pero por lo demás se poda poco. La mejor época para realizar la poda es enseguida después de la recolección. Es decir: una poda de verano. Si podara el ciruelo en otro momento, existiría el peligro de la temida enfermedad conocida como "mal del plomo".
MELOCOTONEROS Y NECTARINOS
Estos árboles frutales florecen en madera anual, es decir: en las ramitas delgadas que se han lignificado antes del invierno. Después de la recogida debemos cortar enseguida las ramas que han llevado frutos, a la altura de un nuevo brote. Utilice un producto especial para cubrir las heridas, para evitar el riesgo de que su melocotonero O nectarina se infecte con el "mal del plomo".
ALBARICOQUEROS
Los albaricoqueros florecen en madera bienal y trienal, que se forman en las ramas principales que constituyen la copa. En otras palabras: el árbol no tendrá frutos hasta la cuarta temporada de crecimiento. El albaricoquero también se poda inmediatamente después de la recolección, a la altura de un brote tierno. Este brote formará la nueva madera para los frutos. el resto de los brotes se recorta de tal modo que cada tercera hoja se quede en la rama
CEREZOS
Este árbol no necesita podarse mucho. Si la copa se pone demasiado densa, se puede quitar una rama entera. El cerezo -si es necesario- también se poda en el verano.
ARANDANOS
Las plantas tiernas apenas se podan; sólo se quita la madera muerta o enferma. A partir del tercer año de crecimiento hay que empezar a modelar el arbusto. Esto significa que las ramas que nacen muy tarde o las que no tienen una forma o dirección bonita (demasiado hacia fuera o al revés) se cortan a ras del suelo. Cinco ramas principales bonitas y ramificadas como debe ser son suficientes. En cuanto el arbusto empiece a producir frutos, después de algunos años, se corta cada año una rama vieja para dar espacio a una rama joven que brote a la altura del suelo. De esta manera se rejuvenece el arbusto anualmente. Las ramas descuidadas y viejas se pueden cortar rigurosamente a ras del suelo con una sierra'. Esto implica unos tres años sin frutos en esa rama. La poda se real iza en marzo o después de la cosecha.
KIWIS
Primer año: el arbusto se forma en los dos primeros años. El primer año un solo brote se conduce hacia arriba y se dobla en dirección horizontal a una altura de 1 m. Despuntar el kiwi al final de la época de crecimiento.
Segundo año: los brotes laterales que crecen en las ramas principales se despuntan hasta 4 ó S botones en la segunda y la siguiente temporada de crecimiento. Los brotes que llevan frutos se podan hasta la séptima u octava hoja después del último fruto.
Tercer año: poda de invierno. Esto implica que a partir del tercer año se podan las ramas de los frutos hasta el segundo botón.
Cuarto año: sustitución de una rama de frutos. Podar el ejemplar ramificado. Elegir una rama que esté cerca y podarla hasta 4 ó S botones. Esta poda de sustitución hace falta cada año.
AVELLANOS
La poda tiene lugar a finales de febrero, al final de la floración. Las ramas muy largas se podan más o menos hasta la mitad, donde haya un botón que esté dirigido hacia fuera. Esta forma de podar se repite los primeros 4-6 años porque el arbusto no puede pasar de 2-2,5 m. de altura. En agosto se aconseja quebrar con la mano 105 gruesos brotes laterales por la mitad. Así llegarán luz y aire al arbusto. Las ramas rotas se podan en invierno. Se quitan posibles brotes que se encuentren a la altura del suelo.



